Un modo particular para integrar el trabajo desde varias perspectivas. Me parece que la experiencia fue provechosa, no sólo por la interacción generada entre los compañeros participantes, sino porque la técnica me ha dado nuevas herramientas como docente que ya estoy poniendo en práctica. Siendo sincero, fue gracias al WhatsApp que el trabajo se facilitó, es necesario por tanto complementar el trabajo con otras herramientas. Pero en sí es muy buena.
¿Cómo se desarrolla el razonamiento y el
pensamiento creativo en los estudiantes universitarios?
La creatividad en ocasiones puede parecer cosas de locos,
pero acaso ¿no lo es?. En el adagio
popular se dice, que “de músico, poeta y loco, todos tenemos un poco”. Erasmo de Rotterdam escribió un libro llamado
el “Elogio a la locura”, este fue el mismo que dijo “El colmo de la estupidez
es aprender lo que luego hay que olvidar”.
En este su libro nos dice “Según la definición de los estoicos, si la
sabiduría no es sino guiarse por la razón y, por el contrario, la estulticia
dejarse llevar por el arbitrio de las pasiones, Júpiter, para que la vida
humana no fuese irremediablemente triste y severa, nos dio más inclinación a
las pasiones que a la razón.” De cierta manera, Erasmo consideraba el origen de
la creatividad en la pasión, y por tanto ubica a la pasión como el origen de
todo acto creativo. Erasmo era creyente
cristiano, por lo que no podía separarse de la idea que el acto supremo de
creatividad es el universo, y este tuvo origen a partir de la acción pasional
de un Dios que es amor. Este, pues es mi punto de partida, la creatividad no se
trata de un mero proceso mental, sino de un acto pasional. El apasionado es siempre creativo, como el
enamorado siempre encuentra modos nuevos de mostrar su amor. Si no logramos
apasionar a nuestros estudiantes no los ayudaremos a ser creativos.
Cuando
queremos o necesitamos algo, encontramos el modo de obtenerlo:
Nuestro autor de referencia propone que el
planteamiento de la creatividad en la educación representa el rompimiento de
los paradigmas conductivistas de la educación actual, donde se incentiva a seguir
directrices y no a usar el propio pensamiento.Sin embargo, como establece Nichols (1972) citado por Cropley (2001), siempre
existe creatividad en todas las personas, es mayor en unas y menor en otras y
otras en el medio. Es imposible no tener creatividad igual que es imposible no
tener inteligencia. Por lo tanto es posible desarrollar en personas “promedio”
la creatividad en un mayor grado por medio de factores internos y motivaciones
externas al igual que interrelaciones con otras personas. Ahora bien,
¿cómo podemos enseñar a nuestros estudiantes a ser creativos?. Con el siguiente
video podemos reflexionar al respecto:
Según Cropley la creatividad reúne tres aspectos básicos: la
novedad, la eficacia, y la ética y está regida por tres puntos importantes: la
causa (inspiración de gente creativa con disposición para ser creativo y con un
potencial creativo), el efecto (resultado de productos creativos que se han
logrado con problemas y dificultades) y la interacción (con el medio ambiente,
con lo cotidiano). La función de la creatividad, por tanto, es producir una
novedad de forma imaginativa, que lleva por un camino de problemas que hay que
superar para lograr sorpresas y variaciones de la situación.
¿Qué mística requerimos para lograr que la creatividad nos
ayude a aprender? La respuesta a esta
pregunta la da Cropley (2001) bajo el enunciado: “La creatividad genuina
requiere otros elementos más que novedad, su producto o respuesta debe ser una
real solución para que este sea efectivo”. La palabra clave me parece que es “una real
solución”. Es necesario por tanto un norte para ser creativo, no se trata de “inventar”
cosas nuevas, se requiere un propósito, una visión que oriente la innovación.
La creatividad será mediadora de aprendizaje en tanto haya claridad con las
metas que se buscan.
En este sentido, Cropley (2001) en su texto hace referencia
a una variedad de conceptos sobre lo que representa la creatividad, sin
embargo, coincide en un eje fundamental que es el fomento de las habilidades de
aprendizaje individuales y todos aquellos aspectos que ayudan a que este
proceso se realice. Definitivamente la creatividad es una condición sine qua
non a los humanos, desde los hombres y mujeres de las cavernas se puede
observar el desarrollo y la evolución del talento creativo, de ahí que el acto
creativo supone la transformación del medio con intencionalidad para dar
optimización a la calidad de vida de acuerdo con un sistema de valores,
principios de vida, proyectos personales, sistema de creencias, tradiciones y
mitos.
El elemento central de la creatividad es por tanto la
persona o ser humano. Porque un gato camine sobre un teclado y salga una linda
melodía no quiere decir que el gato es creativo. Por lo tanto, enfatizar solo
en el producto final (la linda melodía) parece carecer del elemento central de
la creatividad. La creatividad debe tener un propósito y una intención.
Se utilizan juicio, conocimiento y destreza al crear. Por lo tanto, es mejor
hablar de personas creativas y procesos creativos que hablar de productos
creativos. El mayor peso, según Torrance (citado en Cropley, 2001) debe darse a
las destrezas, habilidades y motivos que lograron el desarrollo del producto
creativo.
Corresponde al docente ser el primer creativo en el
aula.Mostrar como la consecución de una
meta nos ayuda a innovar y encontrar caminos diversos. El docente debe
apasionar, pero al mismo tiempo mostrar su propia pasión en su ánimo por
investigar, comunicar, organizar. Cada lección está llamada a ser un “acto
creativo”, que a su vez motive a los estudiantes a desarrollar su creatividad.
Cropley sostiene que el ambiente de estudio influye
directamente sobre la creatividad de las personas: “la conexión entre
perturbación del ánimo y creatividad, van ligados directamente a alianzas
con descargas emocionales y un gran sentido de sensibilizarnos a
factores externos e internos de fluctuación de ánimo” (Cropley 2001, p.21).
Por tanto, el ambiente en que nos desarrollamos, en que aprendemos va ligado
directamente a nuestro impulso de crear y ser creativos.
La creación de ambientes para incentivar la creatividad en
el estudiante debe ser creativa ¿Redundante? ¡No!, el ambiente físico,
psicológico, emocional debe incentivar al estudiante a ser creativo. Son muchas influencias externas en las que nos
desarrollamos, estas nos producen sentimientos que incentivan a la creatividad.
Un ambiente hostil y conductivista nos enseña a memorizar y seguir, no a CREAR
Pero
entonces ¿Qué es un ambiente creativo?
Mencionado anteriormente, el docente debe ser el primer creativo
e incluir actividades que lleven al razonamiento e investigación a espera de un
resultado. Deberá procurar esa congruencia donde la adquisición de
los conocimientos lleve a crear.
Por tanto existen algunas directrices “básicas” que fomentan
el ambiente creativo, como lo son el respeto, la retroalimentación, la
propuesta de resolución de casos. Pero también, es necesario considerar
aspectos como el aprendizaje lúdico que pueden fomentar la creatividad,
aprender mientras se divierte estimula al cerebro y le permite al estudiante
investigar y reflexionar sobre sus hallazgos. La interacción con otros
estudiantes y profesionales del área en desarrollo representa una excelente
oportunidad para crear nuevos pensamientos, con lluvias de ideas y
reconocimiento de ideas innovadoras. Así se incentiva los estudiantes se llega a la clave
de la creatividad: INSPIRACIÓN.
Todo
se puede dar a partir de cosas que entusiasman al estudiante, el docente debe
enfocarse en ¿Qué es lo que inspira al estudiante? ¿Qué cosas le gustan al
estudiante? No es lo que le gusta al docente, el docente debe conocer a su
público meta y buscar la manera de llegar a este, por ejemplo en eras de
tecnología, la utilización de aplicaciones o redes sociales como herramientas
educativas es imperativo, el estudiante está presente en redes, las redes son
parte de su vida cotidiana, por tanto, el docente debe incorporar su proceso a
las redes para que este le sea motivo de inspiración y no de tedio al
estudiante. Capturar la atención del estudiante, es trascendental, los invito a
ver el siguiente video:
En el proceso de aprendizaje, como bien menciona Cropley, el
ser humano selecciona, relaciona, combina, evalúa y retiene
selectivamente lo que le es importante o relevante, y comunica, por tanto,
la información que se transmite y cómo se transmite al estudiante pasa a
ser trascendental, porque solo lo que le es selectivamente importante será
retenido en su mente y será lo que aprende, el resto será material de desecho,
y con ambientes adecuados para el aprendizaje, contenidos que inciten a la
creatividad, el porcentaje de retención será aún mayor.
Howard Gardner, creador de la teoría de las inteligencias
múltiples, veía la creatividad como una manera de aplicar la inteligencia.
Runco y Albert (1986), dos investigadores y autores sobre la creatividad,
definen a esta como la inteligencia puesta en acción. Una idea parecida
que integran la inteligencia y la creatividad a esta es la de Piaget
(citado en Cropley, 2001) cuando habla de los conceptos de asimilación y
acomodación. Asimilar es utilizar los conocimientos previos o
estructuras mentales existentes para buscarle sentido a lo expuesto, mientras
que acomodar reconoce que las estructuras existentes no son adecuadas y por lo
tanto hay que revisarlas y, si es preciso, crea estructuras nuevas. Utilizando
estos conceptos se pueden relacionar la asimilación con la inteligencia y la
acomodación con la creatividad. Lo ideal es que exista un equilibrio entre
ambas para que surja lo que Piaget dio a conocer como adaptación, y lo
que Ayman-Nolley (citado en Cropley, 2001) llama creatividad.
Todo estudiante tiene la capacidad de asimilar y acomodar,
es decir, de ser creativo. Para lograr desarrollar esta creatividad en
los estudiantes hay varios factores que se deben tomar en cuenta pero dentro de
los más importantes que se deben considerar están el: dejarles saber a
los alumnos que todos tienen un potencial creativo, así como todos tienen el
potencial de aprender y desarrollar su inteligencia; crear un entorno agradable
y placentero en donde el estudiante no sea burlado por sus ideas y donde el
respeto mutuo sea el aspecto destacado en ese entorno, y; retar a los
estudiantes a dar respuestas más allá de las obvias o de las conocidas por
todos, sino instarlos a buscar respuestas nunca antes dadas.
Queda claro que es imprescindible crear una pedagogía en
donde la creatividad sea uno de sus fines principales en donde la novedad
(alejarse de lo familiar), la efectividad (lograr algún propósito) y la ética
(ofrecer fines positivos para la humanidad) sean factores recurrentes dentro
del proceso de enseñanza y aprendizaje. Para
plasmar este tipo de enseñanza se requiere el compromiso de los docentes pues
si bien existen quienes ven la pertinencia de ser creativos y de fomentar la
creatividad en las aulas, algunos no la aplican o, como señala Cropley (2001)
no existe la formación pedagógica que promueva un aprendizaje significativo,
por lo tanto, llama la atención sobre la formación del profesor como variable
esencialmente relevante para alcanzar objetivos que los programas presentan
respecto de los estudiantes.
Ante este panorama, Cropley (2001) propuso algunas
categorías que muestran conductas relacionadas con el pensamiento creativo, las
cuales le permitieron generar un listado de comportamientos que los profesores
deberían desarrollar para fomentar la creatividad de sus alumnos en la clase,
tales como:
▪Animar a los estudiantes a que aprendan
independientemente
▪Promover un estilo social de aprendizaje
colaborativo
▪Motivar a los alumnos para que dominen
objetivamente el conocimiento, para que tengan una base sólida divergente
▪Postergar juicios e ideas de los estudiantes,
hasta que estos hayan sido minuciosamente analizados y claramente formulados
▪Estimular el pensamiento flexible
▪Promover la autoevaluación en los estudiantes
▪Considerar con seriedad las sugerencias y
preguntas de los alumnos
▪Ofrecer a los estudiantes las oportunidades de
trabajar con una amplia variedad de materiales y bajo distintas condiciones
▪Ayudar a los estudiantes a aprender a superar el
fracaso y la frustración
Estas
estrategias son un buen comienzo para lograr “sacar a la luz” ese potencial
creativo que vive dentro de cada uno de sus estudiantes. En medio de toda estas
situaciones, el acto creativo por excelencia será siempre convertir lo adverso
en oportunidad, en cierta manera vencer la muerte, y hacer de ella camino de
vida. Termino mi exposición demostrando
como la pasión es más fuerte que el temor, y como la vida es más fuerte que la
muerte, este video de este docente nos lo recuerda:
Referencias
Cropley,
A. (2001). Creativity in education and learning: A guide for teachers
andeducators. England: Routledge Falmer.4-162